Ni sé porqué te escribo. Solo vos sabrás. Si vos me estás obligando. Si vos estás reclamando. Si vos me estás desganando. Si yo te estoy desganando.
Sin vos yo no estoy buscando. Sin vos, si un día lo volvés a decidir, yo no viviría. Pero sabés que pude volver a vivir de alguna forma.
Sé que te cambié el nombre. Sé que te entregué. Sé que te apuñalé. Sé que te apuñalaron. Sé todo lo que vos sabés. Sé que vos sabés cosas que yo no sé. Sé que te podés agitar, y no quizás...no la podremos contar. Sé que manejás muchas cosas. Sé que me manejás. Sé que te manejo. Sé que puedo darte muchos sustos.
Sé que repartís por todo el cuerpo. Sé que si algún día vuelvo a encontrar eso que llamamos amor y vos revivas (y yo, o sea, vos),
con verdaderos saltitos, con verdaderos. Y ahí si, regar los caminos con mucho más entusiasmo. Sabés bien que yo sé que vos sabés que tenemos
muchos afectos. Que todos nos necesitan ver bien, que todos tenemos problemas. Hasta por ahí vos tenés algunos que yo no sé. Pero vos sabés todos los míos. Es increíble que se necesite de otra gente para saber si andás bien o andás mal. Yo eso lo puedo decir, sin estudios. Si yo siento y te hago y me hacés sentir.
Sos tan sensible como yo. Por eso, corazón, dame la mano, dame latidos, dame para irnos de la mano y cubrir baches de lo fuerte que fue el amor.
Vos y yo sabemos que a pesar de salir lastimados, que dimos lo mejor. Que nos excedimos en cosas. Pero que dimos lo mejor. Que nos dieron lo mejor. Pero qué nos dejaron. Y qué dejamos. Y que nos dejamos y no volvimos a pelear, porque ninguno de los dos teníamos fuerzas. Pero nos convencimos de que era lo mejor seguir con ese corazón, pero que no volvimos a pelear por ese corazón. Ojalá supiera como anda ese corazón. Espero que bien.
Vos seguís mandando latidos por otro como vos y que yo no pude, puedo ( quiero? Sí ) conseguir un corazón nuevo. Un corazón en la vereda de
enfrente. Que me espere, que me acompañe. Que comparta, que nos repare no, porque no sé busca un corazón nuevo para reparar. Se busca un corazón nuevo para empezar de nuevo.
Llamemos a la suerte, quizás, junto al destino, o el destino con la suerte, nos presenten un corazón a quien entregarle todo nuestro amor... que nos ayude a empezar.
Por eso me respondo que quiero, que puedo... pero que cuesta. Y mucho. Pero que puedo.
Que sé, que sabemos que ya estamos al 100% de nuevo y que de todo se saca algo bueno.
lunes, 11 de agosto de 2008
Hola! qué tal? cómo me va?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario